Protestas feministas en Ayacucho y Ucayali por mala actuación de policía y Ministerio Público en feminicidios de Lizbeth Jaulis y menor de 15 años

Activistas se movilizaron en Huamanga y Pucallpa exigiendo justicia. Víctimas fueron secuestradas y asesinadas y sus cuerpos fueron calcinados.

Plantón con féretro de Lizbeth Jaulis frente al Gobierno Regional de Ayacucho.

Lizbeth Jaulis y la menor D.R. vivían en regiones diferentes, pero la violencia machista terminó con sus vidas de la misma manera: ambas fueron secuestradas y asesinadas y sus cuerpos fueron quemados. La protesta contra estos feminicidios levantó a las mujeres en Huamanga y Pucallpa, convirtiendo su conmemoración del 8 de marzo en protestas contra la mala actuación y demoras injustificadas de la policía y los operadores judiciales.

Justicia para DR

El viernes 6 de marzo el cuerpo de D.R. (15 años) fue encontrado quemado y semi enterrado en el distrito pucallpino de Campo Verde. La menor llevaba tres días desaparecida. También se constató que fue víctima de violación sexual.

Ante la inacción de las autoridades el martes 10 organizaciones juveniles y colectivos feministas, incluido el equipo regional de Manuela Ramos, realizaron plantones en la Plaza de Armas de Pucallpa y frente a la comisaría local, exigiendo que se investigue el caso, para encontrar y sancionar a los culpables.

Justicia para Lizbeth Jaulis

Las mujeres ayacuchanas vivieron también una conmemoración diferente del 8 de marzo este año. Agrupadas en el IRMA, Instituto Regional de la Mujer Ayacuchana, instancia que congrega a las organizaciones feministas y de defensa por los derechos de la mujer de esta región; protestaron contra la forma como se han llevado a cabo las investigaciones del feminicidio de Lizbeth Jaulis (32 años).

Por las irregularidades y demoras en la investigación y proceso judicial de este feminicidio, la familia de esta ingeniera recibió su cuerpo para darle sepultura casi dos años después que fuese encontrado,

Lizbeth Jaulis Romaní y Yovanni Yaulis Vargas se casaron en agosto de 2017. En octubre de ese año la recién casada denunció ser víctima de violencia por su cónyuge. El 27 de diciembre de 2017 ella desapareció. Cuando su madre, Maruja Romaní, fue a la Dirección de Criminalística de la PNP de Huamanga para denunciar la desaparición y señalar las sospechas que tenía sobre su yerno, no le hicieron caso.  Un policía de apellido Muñante le dijo: “Son marido y mujer, cómo la va a secuestrar”.

En mayo de 2018 fue hallado el cuerpo calcinado de una mujer en Angaraes, Huancavelica. La señora Romaní informó que el anillo encontrado en este cuerpo se parecía al de su hija y facilitó muestras de sangre para la prueba de ADN. El Ministerio Público inició investigación por homicidio y envió muestras de sangre a un laboratorio en Lima en junio de ese año. Pero en forma absolutamente injustificada, los resultados de la prueba de ADN llegaron al Juzgado Penal Colegiado de la Corte Superior de Justicia de Ayacucho recién el pasado 24 de enero, certificando que el cuerpo calcinado sí era de Lizbeth.

 

Yaulis Vargas fue capturado en diciembre del 2019 y el 11 de febrero pasado fue sentenciado a una pena de 35 años de cárcel.

Por todo esto el lunes 9 de marzo las mujeres ayacuchanas cargaron el féretro con los restos de Lizbeth Jaulis y realizaron plantones con él frente a las sedes de la Corte Superior de Justicia de Ayacucho, del Ministerio Público, del Gobierno Regional de Ayacucho y de la DIVINCRI; para exigir a policías y operadores del sistema de justicia que cumplan su trabajo en forma efectiva. También pidieron sanción para los operadores judiciales y policías, por inconducta funcional. Y que se cambie la pena de Yaulis Vargas de 35 años a cadena perpetua, porque cometió feminicidio agravado.

Más desaparecidas

Las pucallpinas y ayacuchanas han iniciado una etapa de protestas regionales contra las desapariciones y feminicidios; y contra la actuación del Estado en estos casos.

Las víctimas se siguen sumando: además de las demandas de justicia para Lizbeth, en Huamanga se escucharon también gritos que demandan la búsqueda de Daysi Lizeth Mina Huamán, periodista ayacuchana desaparecida el 26 de enero pasado. Manuela Ramos seguirá acompañando a sobrevivientes y familias en su búsqueda de justicia, como lo hizo a lo largo de todo el proceso por el feminicidio de Lizbeth Jaulis.

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